La sal, todo son desventajas

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El cloruro de sodio o sal, como es conocido comúnmente, se compone aproximadamente de un 40% de sodio y un 60% de cloruro.

Desde la antigüedad la sal se ha utilizado como conservante de los alimentos, fijador y estabilizador.

El cuerpo necesita una cantidad ínfima de sodio para realizar distintas  funciones como conducir los impulsos nerviosos, contraer y relajar los músculos y mantener la proporción adecuada de minerales y agua en el cuerpo. Pero un exceso de sodio puede llevar a enfermedades cardiovasculares graves, eleva la tensión arterial e incluso puede ocasionar derrames cerebrales. Por ello es tan peligroso un consumo excesivo de sal, y peor aún, no saber qué cantidad de sal estamos consumiendo.

Hoy en día, absolutamente todos los alimentos procesados, envasados y tratados, contienen exceso de sal, por lo que, aunque no queramos, estamos ingiriendo grandes cantidades de sal que desgastan día a día nuestra salud y nuestra futura calidad de vida.

Se recomienda tomar máximo una cucharadita de té al día, un límite que más del 80% de la población sobrepasa diariamente.

 

¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando consumimos más sal?

El exceso de sodio provoca el aumento del volumen de líquido corporal y por tanto, la cantidad de sangre del cuerpo. Al aumentar el torrente sanguíneo, aumenta la presión arterial, haciendo que el corazón trabaje en exceso (lo que puede llevar al infarto), que los riñones se desgasten y que se produzcan accidentes cerebrovasculares.

Pero también existen otras enfermedades relacionadas con el consumo excesivo de sal, como son el cáncer de estómago  y la osteoporosis.

¿Cómo controlamos el consumo de sodio?

Hay que evitar, en la medida de lo posible, todos los alimentos procesados y tratados, incluyendo los embutidos.  Todos los snack y especialmente pastillas saborizantes, ya que contienen glutamato monosódico, altamente perjudicial para la salud.

Consumir los alimentos lo más naturales posible porque ya contienen sodio de forma natural.

Nuestro consejo es que reduzcáis la sal poco a poco, día a día en cada comida. De esta forma, el cuerpo se va acostumbrando al sabor natural de los alimentos y cada vez necesitaremos añadir menos sal a nuestras comidas.

No hay mejor medicina que la prevención.

Desde www.vivelafruta.com os animamos a que nos dejéis vuestros comentarios y experiencias. ¡Adelante!

Author: Vivelafruta

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